Hay un momento, después del funeral, después de las llamadas, después de los abrazos… en el que el mundo sigue girando. Pero tú no sabes cómo hacerlo.
Volver al trabajo. Preparar la comida. Dormir en la misma casa. Salir a la calle…
Tal vez ahora mismo te estés preguntando si lo que sientes es normal, cuánto tiempo va a durar este dolor o si algún día volverás a sentirte como antes. La respuesta corta es: sí, es normal, y no, no estás solo.