La OCDE advierte de riesgos en la recuperación económica

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La OCDE advierte de riesgos en la recuperación económica

Según el último informe de Perspectivas Económicas de la OCDE (Organisation for Economic Co-operation and Development), a fecha 1 de diciembre, la recuperación económica mundial sigue avanzando, pero está perdiendo impulso y manifiesta cada vez mayores desequilibrios. La incapacidad de garantizar una vacunación rápida y eficaz en todo el mundo está resultando costosa. La incertidumbre y los riesgos permanecen altos debido a la constante aparición de nuevas variantes.

Por otra parte, el PIB de la mayoría de los países de la OCDE ha superado ya su nivel de finales de 2019 y está convergiendo hacia su trayectoria anterior a la pandemia. Sin embargo, las economías de menor renta, en particular aquellas con bajas tasas de vacunación, corren el riesgo de quedarse atrás.

Las disparidades en la recuperación son generalizadas

La recuperación también está siendo desigual entre las economías avanzadas. El empleo se mantiene relativamente débil en EE.UU., pero ya supera su nivel pre pandémico en la zona euro. Al mismo tiempo, el PIB estadounidense se ha recuperado más rápido que el europeo. Los diferentes modelos de protección social comportan distintos retos de cara al futuro. Así, mientras que Estados Unidos necesita reincorporar a más personas al mercado de trabajo, el reto para Europa es aumentar el crecimiento.

El mercado laboral se encuentra en una situación de desequilibrio. Muchas personas tienen dificultades para encontrar empleo, pero en algunos sectores a las empresas les cuesta contratar trabajadores. Las competencias exigidas tras la crisis no son necesariamente las mismas que antes.

La escasez de trabajadores en algunos sectores también refleja el descenso de las tasas de ocupación de la población activa en la mayoría de los países de la OCDE. Se espera que estas tasas se normalicen a medida que los efectos de la pandemia disminuyan, lo que aumentará la oferta de mano de obra y contribuirá a mantener un crecimiento salarial moderado.

También persisten desequilibrios entre las industrias; los sectores que dependen del contacto interpersonal, como viajes, turismo y ocio, siguen sufriendo, mientras que la demanda de bienes de consumo ha sido fuerte, sobre todo en Estados Unidos.

Consultar más información sobre el informe de Perspectivas Económicas de la OCDE.

Según el último informe de Perspectivas Económicas de la OCDE (Organisation for Economic Co-operation and Development), a fecha 1 de diciembre, la recuperación económica mundial sigue avanzando, pero está perdiendo impulso y manifiesta cada vez mayores desequilibrios. La incapacidad de garantizar una vacunación rápida y eficaz en todo el mundo está resultando costosa. La incertidumbre y los riesgos permanecen altos debido a la constante aparición de nuevas variantes.

Por otra parte, el PIB de la mayoría de los países de la OCDE ha superado ya su nivel de finales de 2019 y está convergiendo hacia su trayectoria anterior a la pandemia. Sin embargo, las economías de menor renta, en particular aquellas con bajas tasas de vacunación, corren el riesgo de quedarse atrás.

Las disparidades en la recuperación son generalizadas

La recuperación también está siendo desigual entre las economías avanzadas. El empleo se mantiene relativamente débil en EE.UU., pero ya supera su nivel pre pandémico en la zona euro. Al mismo tiempo, el PIB estadounidense se ha recuperado más rápido que el europeo. Los diferentes modelos de protección social comportan distintos retos de cara al futuro. Así, mientras que Estados Unidos necesita reincorporar a más personas al mercado de trabajo, el reto para Europa es aumentar el crecimiento.

El mercado laboral se encuentra en una situación de desequilibrio. Muchas personas tienen dificultades para encontrar empleo, pero en algunos sectores a las empresas les cuesta contratar trabajadores. Las competencias exigidas tras la crisis no son necesariamente las mismas que antes.

La escasez de trabajadores en algunos sectores también refleja el descenso de las tasas de ocupación de la población activa en la mayoría de los países de la OCDE. Se espera que estas tasas se normalicen a medida que los efectos de la pandemia disminuyan, lo que aumentará la oferta de mano de obra y contribuirá a mantener un crecimiento salarial moderado.

También persisten desequilibrios entre las industrias; los sectores que dependen del contacto interpersonal, como viajes, turismo y ocio, siguen sufriendo, mientras que la demanda de bienes de consumo ha sido fuerte, sobre todo en Estados Unidos.

Consultar más información sobre el informe de Perspectivas Económicas de la OCDE.

Según el último informe de Perspectivas Económicas de la OCDE (Organisation for Economic Co-operation and Development), a fecha 1 de diciembre, la recuperación económica mundial sigue avanzando, pero está perdiendo impulso y manifiesta cada vez mayores desequilibrios. La incapacidad de garantizar una vacunación rápida y eficaz en todo el mundo está resultando costosa. La incertidumbre y los riesgos permanecen altos debido a la constante aparición de nuevas variantes.

Por otra parte, el PIB de la mayoría de los países de la OCDE ha superado ya su nivel de finales de 2019 y está convergiendo hacia su trayectoria anterior a la pandemia. Sin embargo, las economías de menor renta, en particular aquellas con bajas tasas de vacunación, corren el riesgo de quedarse atrás.

Las disparidades en la recuperación son generalizadas

La recuperación también está siendo desigual entre las economías avanzadas. El empleo se mantiene relativamente débil en EE.UU., pero ya supera su nivel pre pandémico en la zona euro. Al mismo tiempo, el PIB estadounidense se ha recuperado más rápido que el europeo. Los diferentes modelos de protección social comportan distintos retos de cara al futuro. Así, mientras que Estados Unidos necesita reincorporar a más personas al mercado de trabajo, el reto para Europa es aumentar el crecimiento.

El mercado laboral se encuentra en una situación de desequilibrio. Muchas personas tienen dificultades para encontrar empleo, pero en algunos sectores a las empresas les cuesta contratar trabajadores. Las competencias exigidas tras la crisis no son necesariamente las mismas que antes.

La escasez de trabajadores en algunos sectores también refleja el descenso de las tasas de ocupación de la población activa en la mayoría de los países de la OCDE. Se espera que estas tasas se normalicen a medida que los efectos de la pandemia disminuyan, lo que aumentará la oferta de mano de obra y contribuirá a mantener un crecimiento salarial moderado.

También persisten desequilibrios entre las industrias; los sectores que dependen del contacto interpersonal, como viajes, turismo y ocio, siguen sufriendo, mientras que la demanda de bienes de consumo ha sido fuerte, sobre todo en Estados Unidos.

Consultar más información sobre el informe de Perspectivas Económicas de la OCDE.

Según el último informe de Perspectivas Económicas de la OCDE (Organisation for Economic Co-operation and Development), a fecha 1 de diciembre, la recuperación económica mundial sigue avanzando, pero está perdiendo impulso y manifiesta cada vez mayores desequilibrios. La incapacidad de garantizar una vacunación rápida y eficaz en todo el mundo está resultando costosa. La incertidumbre y los riesgos permanecen altos debido a la constante aparición de nuevas variantes.

Por otra parte, el PIB de la mayoría de los países de la OCDE ha superado ya su nivel de finales de 2019 y está convergiendo hacia su trayectoria anterior a la pandemia. Sin embargo, las economías de menor renta, en particular aquellas con bajas tasas de vacunación, corren el riesgo de quedarse atrás.

Las disparidades en la recuperación son generalizadas

La recuperación también está siendo desigual entre las economías avanzadas. El empleo se mantiene relativamente débil en EE.UU., pero ya supera su nivel pre pandémico en la zona euro. Al mismo tiempo, el PIB estadounidense se ha recuperado más rápido que el europeo. Los diferentes modelos de protección social comportan distintos retos de cara al futuro. Así, mientras que Estados Unidos necesita reincorporar a más personas al mercado de trabajo, el reto para Europa es aumentar el crecimiento.

El mercado laboral se encuentra en una situación de desequilibrio. Muchas personas tienen dificultades para encontrar empleo, pero en algunos sectores a las empresas les cuesta contratar trabajadores. Las competencias exigidas tras la crisis no son necesariamente las mismas que antes.

La escasez de trabajadores en algunos sectores también refleja el descenso de las tasas de ocupación de la población activa en la mayoría de los países de la OCDE. Se espera que estas tasas se normalicen a medida que los efectos de la pandemia disminuyan, lo que aumentará la oferta de mano de obra y contribuirá a mantener un crecimiento salarial moderado.

También persisten desequilibrios entre las industrias; los sectores que dependen del contacto interpersonal, como viajes, turismo y ocio, siguen sufriendo, mientras que la demanda de bienes de consumo ha sido fuerte, sobre todo en Estados Unidos.

Consultar más información sobre el informe de Perspectivas Económicas de la OCDE.

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